Madrid acogerá un gran premio de Fórmula 1 en 2026 mientras Montmeló negocia para no perder el suyo | Fórmula 1 | Deportes

El desembarco de la Fórmula 1 en Madrid va camino de convertirse en un culebrón similar al que cada verano protagonizan Kylan Mbappé y el club blanco, que copan portadas sin que la llegada del francés a España termine de concretarse. La diferencia es que, en el caso del Mundial, todo está cerrado para que la capital de España albergue una prueba del calendario a partir de 2026, 45 años después de la última vez vez que el certamen visitó el Jarama (1981). El anuncio oficial lleva meses retrasándose por unas cosas u otras, aunque ya se encargan los principales interesados en el proyecto de ir tirando migas de pan para quien quiera picotear. En un primer momento, la oficialización del evento estaba prevista para antes de las últimas elecciones generales, cuyo resultado volvió a posponer la confirmación de un acuerdo que ya tiene el visto bueno de todas las partes implicadas. Tanto de Liberty Media, el promotor del campeonato, como de la Comunidad, presidida por Isabel Díaz Ayuso, y el Ayuntamiento, bajo el mando de José Luis Martínez-Almeida.

El desembarco de la Fórmula 1 en Madrid va camino de convertirse en un culebrón similar al que cada verano protagonizan Kylan Mbappé y el club blanco, que copan portadas sin que la llegada del francés a España termine de concretarse. La diferencia es que, en el caso del Mundial, todo está cerrado para que la capital de España albergue una prueba del calendario a partir de 2026, 45 años después de la última vez vez que el certamen visitó el Jarama (1981). El anuncio oficial lleva meses retrasándose por unas cosas u otras, aunque ya se encargan los principales interesados en el proyecto de ir tirando migas de pan para quien quiera picotear. En un primer momento, la oficialización del evento estaba prevista para antes de las últimas elecciones generales, cuyo resultado volvió a posponer la confirmación de un acuerdo que ya tiene el visto bueno de todas las partes implicadas. Tanto de Liberty Media, el promotor del campeonato, como de la Comunidad, presidida por Isabel Díaz Ayuso, y el Ayuntamiento, bajo el mando de José Luis Martínez-Almeida.

Se da la circunstancia de que el Circuit de Barcelona-Catalunya es el titular del Gran Premio de España hasta 2026, lo que plantea dos posibles escenarios. El primero llevaría a Montmeló y a Madrid a convivir durante un año, antes de que el trazado catalán dejara de celebrar una prueba que se corre allí desde 1991. Es el único escenario que contemplan en Cataluña, que aseguran que la carrera se celebrará en Montmeló, como mínimo, los próximos tres años. Un segundo supuesto podría pasar por una renuncia del Circuit a la edición de 2026, a cambio de alguna contraprestación. De cualquier forma, no parece factible que ambas citas coexistan más allá de ese ese eventual caso puntual, dada la lista de candidatos a entrar en la rueda y el deseo de Liberty de exportar el Gran Circo a países de fuera de Europa. “Por parte de Govern estamos trabajando para que el Gran Premio de 2024 sea maravilloso. No solo eso, sino que el contrato está vigente hasta 2026 y seguimos trabajando para alargar la relación tanto como sea posible”, comentó, este mismo martes, Patricia Plaja, portavoz del Govern de la Generalitat.

A mediados de Julio, José Vicente de los Mozos, presidente del Comité Ejecutivo de Ifema, ya dijo conocer cuándo se iba a firmar el acuerdo entre todas las partes involucradas y la FOM –el brazo de Liberty que gestiona la explotación de los derechos del campeonato–. “Quiero hacer una experiencia de la Fórmula 1, la mejor experiencia de Europa aprovechando los 13 pabellones que tenemos”, declaró Mozos. “Desde diciembre [de 2022] tenemos la exclusividad de negociar con la FOM (Formula One Management). Firmamos la exclusividad y ahora estamos avanzando para que nos llegue el contrato. No puedo avanzar más”, comentó entonces el ejecutivo de uno de los principales artífices del tinglado.

El punto de fuerza de Madrid respecto de Barcelona radica en que la carrera y los gastos derivados de su organización, una cifra que puede rondar los 150 millones de euros, partirían de capital privado. Entre quienes se han mostrado interesados en hacerse con la organización está Carlos Slim, el empresario más rico de México, y Stephen Ross, propietario de los Miami Dolphins y que también impulsa el Gran Premio de Miami. A pesar de que las cifras del posible retorno que podría tener la carrera siempre son de mal calcular, hay quien considera realista pensar en recuperar unos 350 millones de euros en cada una de las ediciones que se concreten. Unas cantidades que pueden variar en base a varios factores. Uno de los más determinantes se personifica en la figura de Fernando Alonso. A sus 42 años, el tirón del asturiano se ha revitalizado tras su fichaje por Aston Martin, aunque se hace difícil imaginarse al bicampeón en la parrilla más allá de ese 2026. El otro elemento que se ha tenido en cuenta para marcarse como objetivo esa fecha es la entrada en escena del nuevo reglamento, que prevé monoplazas más sostenibles que los actuales –la mitad de su potencia provendrá de un motor eléctrico–, en la senda que debe llevar a la F1 a ser neutra en carbono en 2030.

Sobre el trazado se conoce que girará en el sentido de las agujas del reloj, que será semiurbano, siguiendo el modelo implantado en ciudades como Bakú o Miami, y que abrazará IFEMA. El plan prevé que los monoplazas circulen a través de los pabellones 12 y 14, que caracoleen por los terrenos donde el festival MadCool se celebró hasta 2022, donde está proyectado un curvón peraltado al estilo de los de los óvalos americanos, y que dejen a la izquierda la ciudad deportiva del Real Madrid.

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